Anecdotas y cursiosidades en Vietnam

-Vietnam se caracteriza por sus motorbikes y el peligro que supone cruzar la calle aunque haya semáforos. Esto pasa sobretodo en las grandes ciudades como Ho Chi Min o Hanoi. La clave está en que lo mejor es no mirar y cruzar la calle porque misteriosamente ellos adivinan tu pensamiento y no te atropellan. El tema ya se pone complicado cuando hay más tráfico de lo normal (= a caos total) entonces ya les parece más práctico ir por la acera pq total…q más da esquivarte en la acera que en la carretera, no?
– La comida vietnamita es muy buena, pero sólo destacan 3 platos esenciales: sopa con noodles, noddles y arroz, eso sí, variedad…que si con carne, pollo, vegetales…y se come a todas horas, pero hay que ir con cuidado en los pueblecitos pequeños pq a las 22h o antes se cierra todo.
– Hay que tener en cuenta que no todas las personas hablan inglés así que cuando te aventuras a ir a un pueblecito no muy turístico puede llegar a ser bastante complicado entenderse, pero bueno…con señas finalmente se consigue!
En Son La nadie quería alquilarnos una motorbike y eso que nos recorrimos medio pueblo, pero cuando ya estábamos rendidos un chico de 22 años nos paró por la calle por si queríamos ayuda (por fin alguien hablaba inglés!) y así fue que nos alquiló la moto y estuvimos con él tomándonos unas cervezas.
– La educación e higiene es bastante diferente a la nuestra. Higiene poca y creo que es más bien por dejadez q por no poder pq te puedes encontrar la calle sucia al lado de un centro comercial super limpio. La educación podríamos decir q totalmente diferente a la nuestra y logicamente respetable. Lo que es hacer cola, por ejemplo en el lababo, es alucinante como pasan delante tuyo en plan “pim pam” y lo de poner los pies encima de todos los laos, lo mismo…jejeje
– Y otro ejemplo de suciedad es el odiado “sleeping bus”. Que a primera estancia pensé que sería lo mejor, pero ha resultado ser una pesadilla. Estos buses nocturnos se  caracterizan por sus asientos cama reclinables q casi nunca funcionan.Primero de todo te dispones a entrar en plan “campi qui pugui” para intentar pillar el mejor asiento (que aun no sé cual es y ya me he subido en unos cuantos) y obviamente te hacen que te descalces. Y tu piensas…”que buena idea, pa no ensuciar”. La cuestión es q no sé pq nos hacen descalzarnos si el bus está lleno de mierda y tu acabas con los pies negros de caminar por él. A esto te dan una manta q por experiencia sé que ha usado alguien anterior a mi y que en ese intermedio no ha sido lavada para q te cubras por la noche cuando está el aire acondicionao a toda leche. A todo esto mejor pornerse en las literas de abajo q con tanta velocidad y curva te tienes que ir agarrando durante el largo camino para no acabar saliendo disparado por la ventana. En fin…que todo es acostumbrarse, pero yo tiemblo de miedo cuando me toca subirme a uno de estos pq ya sé q van a ser mínimo 10 horas mareada y con los ojos en alto.
– Durante nuestro mes en Vietnam conocimos a un montón de gente (otros turistas)con la que compartimos comidas, cervezas, visitas, fotos, etc. Era divertido coincidir con la gente en un bus, hotel o simplemente que te sonaba de haberlos visto por la calle en el pueblo X y ya en el pueblo Z te ponías a hablar con ellos. Hablar con otros turistas siempre aporta información sobre el lugar que estás visitando y por que no también es enriquecedor compartir la experiencia de viajar con otros viajeros.

Un mes en Vietnam

Y atrás queda Vietnam, un país que os recomendamos visitar.
De Ho Chi Min a Dalat-Hoi An-Hué-Dong Hoi-Ninh Binh-Son La-Sapa-Hanoi-Halong Bay. Este fue nuestro itinerario, así que si queréis pasar por aquí sólo hace falta que nos preguntéis.
El país precioso. Las montañas verdes, las playas limpias. Tráfico y relax, sólo hace falta saber encontrarlo y como no vivir la experiencia de la motorbike. La gente amable en general, les gusta que les saludes en su idioma. La comida buena, pero únicamente basada en arroz y noodles, eso sí, de mil maneras diferentes.
Ahí van algunas fotos:

Reunification Express

Como todos sabéis y estaremos de acuerdo, una de las mejores maneras de viajar es en tren; el tiempo pasa lento, el paisaje se muestra desnudo y agreste, la gente -local y extranjera- comparten el mismo espacio y se crea un ambiente mágico que nos coloca a todos en el mismo nivel, los olores buenos y no tan buenos se funden y viajar se convierte en una experiencia única.. y todo esto cómodamente sentado en tu butaca o paseando por los pasillos.

Si a todo esto le añadimos la maravillosa oportunidad de poder disfrutar de uno de los ferrocarriles más carismáticos del mundo, estaremos de acuerdo en que la experiencia es única.

El Reunification Express vertebra Vietnam siguiendo la linea de la costa entre HCM y Hanoi, descubriendo paisajes impresionantes a su paso. Este tren de vía métrica y de la época colonial forma parte de la historia de este país. Sus 1726km fueron divididos a la altura del paralelo 17 durante la feroz guerra de Vietnam. Hoy en día es utilizado a diario por locales y extranjeros para desplazarse por todo el país.

Ah! Como hay records para todo, este maravilloso tren también tiene el honor de batir uno de ellos.. El Reunification Express tiene el dulce récord de ser el tren con la velocidad media más baja del mundo… a disfrutarlo

De la camperbang a la motorbike

Y de una guerra pasamos a otra y ésta, la de Vietnam, ya seguro que os suena. Su museo situado en la ciudad de  Ho Chi Min (o Saigon como hace poco se llamaba) no tiene tampoco desperdicio. Y es que a pesar de ser muy patriótico como era de esperar, reitera con fotos muy duras las consecuencias de una guerra y las malformaciones físicas y psíquicas causadas en niños que nacieron a posteriori de un evento tan largo como aquel. Expresando a gritos un “No a la guerra”, sorprendidos nos hemos quedado al saber que actualmente existe la pena de muerte en Vietnam y que en estos momentos eran condenadas dos mujeres por tráfico de drogas. Estamos ante un “ojo por ojo”, “tiro la piedra y escondo la mano” o “lo hago porque yo lo valgo”???? Está claro q aquí buenos…pocos hay o eso es lo que parece.

Abandonamos la capital pasando dos días en el Delta del Mekong donde sale a cuenta coger un tour de dos días por 16 dólares mucho más barato q ir solo y descansando un poco de buscarnos la vida. Lo mejor sin duda, las personas que conoces, con las que puedes intercambiar información sobre el viaje y, como siempre, practicar idiomas.

Ya de allí optamos por dejar de pasar calor e ir a las montañas en Dalat donde descubrimos el misterio de conducir una motorbike y no es que sea difícil, sino que lo difícil es intentar esquivar a las 50 motos que  vienen hacia ti y aunque la responsabilidad radica en quien conduce (yo no me atreví), la verdad es que ser copiloto también produce un estrés importante cuando los ves venir por todos los laos. Aquí en Dalat excursiones de montaña y cascadas nada que envidiar a las australianas se pueden ver alrededor de unos 10 Km de la ciudad y, lo más importante, volverse a poner el polar aunque sea sólo cuando vas en moto.